Jany – Miel cruda
- Naming
- Branding
- Packaging
- Ilustración
Jany es una marca de miel cruda inspirada en la calma de la naturaleza y en el ritmo lento con el que trabajan las abejas. El proyecto nace con la intención de transformar un producto cotidiano en una experiencia visual cercana, amable y emocional.
La identidad se construye desde la sencillez: flores, bosque y colmena como punto de partida conceptual, y el tiempo como hilo conductor. A partir de esta idea, Jany evoluciona como un sistema de marca capaz de expandirse hacia nuevos formatos y momentos de consumo sin perder coherencia ni sensibilidad visual.
Concepto
El universo de marca se apoya en dos ideas clave:
calma diaria y tiempo lento.
Jany no busca ser ruidosa ni técnica. Es una miel honesta, creada flor a flor, y contada con la misma naturalidad con la que se produce. El sistema visual refleja ese equilibrio entre producto, origen y emoción.
Concepto
El universo de marca se apoya en dos ideas clave:
calma diaria y tiempo lento.
Jany no busca ser ruidosa ni técnica. Es una miel honesta, creada flor a flor, y contada con la misma naturalidad con la que se produce. El sistema visual refleja ese equilibrio entre producto, origen y emoción.
Logotipo
El logotipo está dibujado a mano para transmitir cercanía y humanidad. Sus formas suaves e imperfectas aportan carácter y refuerzan la idea de una marca artesanal y accesible.
Las letras presentan formas redondeadas y fluidas que evocan la propia miel: orgánicas, suaves y continuas, como si estuvieran ligeramente en movimiento. Esta cualidad aporta calidez visual y coherencia conceptual, reforzando la relación entre el producto y su identidad gráfica.
La tipografía funciona casi como una ilustración más dentro del sistema visual, integrándose de forma natural con el resto de elementos.
Logotipo
El logotipo está dibujado a mano para transmitir cercanía y humanidad. Sus formas suaves e imperfectas aportan carácter y refuerzan la idea de una marca artesanal y accesible.
Las letras presentan formas redondeadas y fluidas que evocan la propia miel: orgánicas, suaves y continuas, como si estuvieran ligeramente en movimiento. Esta cualidad aporta calidez visual y coherencia conceptual, reforzando la relación entre el producto y su identidad gráfica.
La tipografía funciona casi como una ilustración más dentro del sistema visual, integrándose de forma natural con el resto de elementos.
Ilustración
El lenguaje visual se compone de ilustraciones naïf inspiradas en la naturaleza: abejas, árboles, flores y pequeños animales que construyen un paisaje amable y tranquilo.
Estas ilustraciones no describen el producto de forma literal, sino que evocan el entorno del que proviene. Aportan narrativa, calidez y un tono emocional que diferencia a la marca dentro de su categoría.
El sistema permite flexibilidad y coherencia en las distintas variedades (Flores, Azahar y Bosque), manteniendo una identidad sólida y reconocible.
Ilustración
El lenguaje visual se compone de ilustraciones naïf inspiradas en la naturaleza: abejas, árboles, flores y pequeños animales que construyen un paisaje amable y tranquilo.
Estas ilustraciones no describen el producto de forma literal, sino que evocan el entorno del que proviene. Aportan narrativa, calidez y un tono emocional que diferencia a la marca dentro de su categoría.
El sistema permite flexibilidad y coherencia en las distintas variedades (Flores, Azahar y Bosque), manteniendo una identidad sólida y reconocible.
Diseño de etiqueta
El diseño de etiqueta prioriza el espacio en blanco y la jerarquía clara.
La marca convive con las ilustraciones de forma equilibrada, permitiendo que el producto —visible a través del vidrio— forme parte activa de la identidad.
Cada variedad se distingue mediante pequeños matices en la ilustración y la composición, mientras que el color real de la miel aporta la variación principal dentro de la línea.
Diseño de etiqueta
El diseño de etiqueta prioriza el espacio en blanco y la jerarquía clara.
La marca convive con las ilustraciones de forma equilibrada, permitiendo que el producto —visible a través del vidrio— forme parte activa de la identidad.
Cada variedad se distingue mediante pequeños matices en la ilustración y la composición, mientras que el color real de la miel aporta la variación principal dentro de la línea.
Packaging & Brand Applications
El sistema de packaging se amplía más allá de la etiqueta para construir un universo de marca coherente en todos los puntos de contacto.
Se diseñan latas contenedoras que funcionan como pieza principal de packaging secundario. Su estética se inspira en códigos más tradicionales —patrones, marcos y detalles metálicos— reinterpretados desde el lenguaje visual de Jany. De este modo, se introduce una capa más rica y decorativa sin perder la cercanía y suavidad propias de la marca.
Cada variedad se diferencia mediante combinaciones cromáticas específicas, manteniendo siempre una estructura común que refuerza la consistencia del sistema. El resultado es un packaging reconocible, coleccionable y pensado para perdurar más allá del uso inicial.
El universo se completa con aplicaciones como cajas de transporte y bolsas para el cliente, donde la identidad se adapta a formatos más funcionales sin perder carácter. Estos elementos trasladan el lenguaje visual de la marca a un contexto más logístico, asegurando coherencia en toda la experiencia, desde el almacenamiento hasta el punto de venta.
Packaging & Brand Applications
El sistema de packaging se amplía más allá de la etiqueta para construir un universo de marca coherente en todos los puntos de contacto.
Se diseñan latas contenedoras que funcionan como pieza principal de packaging secundario. Su estética se inspira en códigos más tradicionales —patrones, marcos y detalles metálicos— reinterpretados desde el lenguaje visual de Jany. De este modo, se introduce una capa más rica y decorativa sin perder la cercanía y suavidad propias de la marca.
Cada variedad se diferencia mediante combinaciones cromáticas específicas, manteniendo siempre una estructura común que refuerza la consistencia del sistema. El resultado es un packaging reconocible, coleccionable y pensado para perdurar más allá del uso inicial.
El universo se completa con aplicaciones como cajas de transporte y bolsas para el cliente, donde la identidad se adapta a formatos más funcionales sin perder carácter. Estos elementos trasladan el lenguaje visual de la marca a un contexto más logístico, asegurando coherencia en toda la experiencia, desde el almacenamiento hasta el punto de venta.
Color
La paleta se basa en tonos suaves y naturales: amarillos miel, verdes apagados y azules ligeros. Colores que remiten al campo y al bosque, y que dialogan con el tono ámbar del producto.
No se ha buscado generar una diferenciación gráfica excesiva entre variedades. La intención ha sido mantener una identidad unificada y permitir que la diferencia principal se perciba en el propio producto: cada tipo de miel posee un color distinto que se aprecia a través del bote de cristal, convirtiéndose en parte esencial del sistema visual. El envase transparente actúa así como un elemento activo del diseño, reforzando la autenticidad y el origen natural de la marca.
Color
La paleta se basa en tonos suaves y naturales: amarillos miel, verdes apagados y azules ligeros. Colores que remiten al campo y al bosque, y que dialogan con el tono ámbar del producto.
No se ha buscado generar una diferenciación gráfica excesiva entre variedades. La intención ha sido mantener una identidad unificada y permitir que la diferencia principal se perciba en el propio producto: cada tipo de miel posee un color distinto que se aprecia a través del bote de cristal, convirtiéndose en parte esencial del sistema visual. El envase transparente actúa así como un elemento activo del diseño, reforzando la autenticidad y el origen natural de la marca.