Proyectos |AOVE Pago de Amezcua

Packaging premium para AOVE Pago de Amezcua con botellas de aceite y diseño editorial minimalista

AOVE Pago de Amezcua

Desarrollo de identidad visual y diseño de packaging para Pago de Amezcua, marca de aceite de oliva vinculada a un legado familiar y a la tradición del olivar jienense.

El proyecto se concibe como una construcción estratégica de marca que trasciende lo estético, buscando traducir en lenguaje visual una forma de vida basada en el origen, el cuidado y el respeto por la tierra.

 

Botella con etiqueta blanca de AOVE Pago de Amezcua suspendida sobre fondo neutro minimalista

Concepto y posicionamiento

Pago de Amezcua nace desde la pertenencia: raíces familiares, transmisión generacional y conexión profunda con el territorio.

El posicionamiento se articula en torno a la calidad consciente frente a la producción masiva. No se trata de hacer más, sino de hacerlo mejor. La marca debía expresar calma, dedicación y respeto por el proceso, comunicando autenticidad sin artificios.

El branding se construye como relato, donde cada elemento visual refuerza la idea de origen, memoria y vínculo con la naturaleza.

Concepto y posicionamiento

Pago de Amezcua nace desde la pertenencia: raíces familiares, transmisión generacional y conexión profunda con el territorio.

El posicionamiento se articula en torno a la calidad consciente frente a la producción masiva. No se trata de hacer más, sino de hacerlo mejor. La marca debía expresar calma, dedicación y respeto por el proceso, comunicando autenticidad sin artificios.

El branding se construye como relato, donde cada elemento visual refuerza la idea de origen, memoria y vínculo con la naturaleza.

Composición frontal de botellas Pago de Amezcua con etiquetas diferenciadas por variedad

Sistema de identidad

La identidad visual se apoya en una paleta cromática inspirada en el entorno natural. El verde oliva oscuro refleja la fuerza del fruto y la sobriedad del paisaje; los tonos piedra y beige evocan la tierra, las manos y el paso del tiempo; el negro aporta equilibrio, elegancia y contención.

Las ilustraciones forman parte esencial del sistema gráfico. Inspiradas en fotografías reales de la familia y del olivar, se traducen en trazos que recogen gestos, ramas y fragmentos del paisaje. Este recurso convierte la identidad en un testimonio visual del origen y refuerza la dimensión humana de la marca. 

El resultado es un sistema sobrio, coherente y con fuerte carga simbólica, donde cada elemento responde a una narrativa clara.

Sistema de identidad

La identidad visual se apoya en una paleta cromática inspirada en el entorno natural. El verde oliva oscuro refleja la fuerza del fruto y la sobriedad del paisaje; los tonos piedra y beige evocan la tierra, las manos y el paso del tiempo; el negro aporta equilibrio, elegancia y contención.

Las ilustraciones forman parte esencial del sistema gráfico. Inspiradas en fotografías reales de la familia y del olivar, se traducen en trazos que recogen gestos, ramas y fragmentos del paisaje. Este recurso convierte la identidad en un testimonio visual del origen y refuerza la dimensión humana de la marca. 

El resultado es un sistema sobrio, coherente y con fuerte carga simbólica, donde cada elemento responde a una narrativa clara.

Fotografías familiares del proyecto Pago de Amezcua con tradición olivarera mediterránea
Botella verde de AOVE Pago de Amezcua sobre mesa Gourmet con pan y aceite
Botella verde de AOVE Pago de Amezcua sobre mesa Gourmet con pan y aceite

Packaging y experiencia

La etiqueta se concibe como una historia que se descubre progresivamente. El diseño invita a girar la botella, recorrerla con la mirada y detenerse en los detalles, generando una experiencia pausada y reflexiva.

El packaging no actúa únicamente como contenedor, sino como soporte narrativo. Color, composición e ilustración trabajan de forma integrada para transmitir calma, autenticidad y vínculo con la tierra.

El resultado es una marca que no solo comunica calidad, sino pertenencia. Una identidad que convierte cada botella en una experiencia sensorial y emocional conectada con su origen.

 
 

Packaging y experiencia

La etiqueta se concibe como una historia que se descubre progresivamente. El diseño invita a girar la botella, recorrerla con la mirada y detenerse en los detalles, generando una experiencia pausada y reflexiva.

El packaging no actúa únicamente como contenedor, sino como soporte narrativo. Color, composición e ilustración trabajan de forma integrada para transmitir calma, autenticidad y vínculo con la tierra.

El resultado es una marca que no solo comunica calidad, sino pertenencia. Una identidad que convierte cada botella en una experiencia sensorial y emocional conectada con su origen.

 
 
Detalle inferior de botella de aceite Pago de Amezcua con packaging premium minimalista
Composición frontal de botellas Pago de Amezcua con etiquetas diferenciadas por variedad
Botella verde de AOVE Pago de Amezcua suspendida sobre fondo neutro minimalista
Logotipo tipográfico de Pago de Amezcua sobre fondo texturizado en tono marfil
Monograma de Pago de Amezcua sobre fotografía de olivos

Ilustraciones: Julia Lasa

Artista 3D: Edu Martínez

Motion graphics: Viva Visual

Fotografías: Muy Liados para Orma Restaurante

Ilustraciones: Julia Lasa

Artista 3D: Edu Martínez

Motion graphics: Viva Visual

Fotografías: Muy Liados para Orma Restaurante